El derecho a no hacer nada

Estudiantes durante la concentración en Valencia. Fuente : El Levante

El pasado martes durante una clase de periodismo en la que preparábamos el material para la próxima sesión surgió la polémica. Para ese día, 18 de octubre, había convocada una huelga de estudiantes. Se puso a debate si asistir o no a clase. Pese a la diversidad de posturas acerca de la manifestación todos coincidían en una: las aulas estarían vacías.

De sobra es conocida la situación de España y la de nuestra educación pública. No voy a ser yo quien se oponga al derecho a huelga, y más aún si hay motivos más que suficientes para hacerla, pero ,creo que ya es hora de que la gente sea coherente.

El significado de la huelga,desgraciadamente,ya no es el periodo  en el que se  interrumpe la actividad “laboral” por parte de los trabajadores con el fin de reivindicar una mejora. Ya no hay un fin, o al menos eso parece. Seamos realistas, gran parte del alumnado que termina secundando una huelga, si no desconoce sus motivos poco saben de ellos.

El ministro de educación José Ignacio Wert

Muchos son los alumnos que salen a la calle,pero son muchos más los que no lo hacen simplemente por ociosidad. Lo peor de esto es que luego los políticos sacan tajada de ello. Así pierden todos: los manifestantes que ven debilitada su participación y los que querían acudir a las aulas.

Si se midiese el resultado de la huelga por la cantidad de gente que toma la calle y no el sofá de su casa las opiniones serían bien distintas.

Aula de primaria vacía el día de la huelga. Fuente: Información

El derecho es la capacidad de poder realizar alguna actividad,pero al mismo tiempo hay que ser consciente de que es un deber ejercerlo con responsabilidad. Si se hace huelga, se sale a la calle a protestar y no se queda uno twitteando desde la cama lo indignado que está.

Cristian Reche Asensi

Anuncios

2 Respuestas a “El derecho a no hacer nada

  1. Voy a estrenarte el articulo con un comment:
    Estando de acuerdo en el fondo de tu articulo, a saber, la poca concienciación del alumnado que provoca esa huelga del “no hacer nada”, también hay que hacer dos matices. El primero recordar que el estudiantado no tenemos reconocido el derecho a huelga tal cual. Y en segundo lugar esta falta de concienciación es lo que crea la ilusión de que no hay un fin para hacer la huelga. Receta, lucha contra la ignorancia, la desinformación y la apatía.
    un saludo Cristian

  2. No sé si està reconegur el dret a la vaga dels estudiants, però si no ho està hauria d’estar-ho. En tot cas és quasi l’única forma de protesta que sembla tenir el poder de molestar tant als qui estan en contra com als que estan a favor de les vagues. Als qui estan en contra, per raons òbvies, i als que estem a favor, perquè, a més de tenir la sensació de estar tirant-nos pedres a sobre del cap, estem més que farts i fartes de la manca d’imaginació a l’hora de fer visibles la contrarietat, la indignació i la mera crítica.
    Malgrat la desesperança, els resultats inútils, el seguiment desigual de les mogudes, seria pitjor deixar de lluitar per un món millor. Això sí, crec que seria desitjable una andanada de creativitat a l’hora de fer-nos sentir. Clar que, tampoc no serviria de res si els que s’han de moure no tenen cap interés en informar-se del que passa. La desinformació és la mare de la inactivitat… entre d’altres coses.
    Enhorabona, Cristian. Et seguiré la pista…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s